La importancia de la estrategia en la Campaña Electoral

La importancia de la estrategia en la Campaña Electoral

“Una estrategia correcta puede sobrevivir a una campaña mediocre, pero una campaña brillante puede fracasar si la estrategia está equivocada.” Joseph Napolitan

Establece el objetivo

El objetivo central de toda campaña electoral ¿es ganar las elecciones?

Recuerda las características que debe tener en general cualquier objetivo a cumplir:

  • Específico: Es decir lo más concreto posible para poder identificar lo que deseas lograr.
  • Medible: Al medir un objetivo podemos compararlo con la planificación o con el objetivo y decidir en caso de desviaciones o variaciones qué medidas correctivas vamos a tomar. Para ello, son fundamentales las encuestas que se realizan durante la campaña. El problema surge en las elecciones municipales o en candidaturas de pequeños partidos que no tienen acceso a esa información. En estos casos habrá que buscar otras alternativas lo más fiables posible para saber como va calando nuestro mensaje de campaña.
  • Alcanzable: A ver, todo el mundo desea ganar, pero es importante tener claro al menos a nivel interno cuál es nuestra aspiración en función de nuestros medios, alcance, situación electoral anterior/es. Es importante la comunicación clara de cual es el reto a alcanzar y asegurarnos que todos en el equipo de Campaña estén alineados hacia el logro de dicho reto. Todos!!!
  • Realista: Muy relacionado con el anterior. Los objetivos planteados deben estar dentro de las propias posibilidades. Proponerse algo irrealizable es una puerta abierta al fracaso. El objetivo ‘voy a ganar las elecciones’ puede no ser realista para ti,  pero quizá el objetivo de conseguir un concejal más o x diputados puede ser más realista.
  • Acotado en el tiempo: Acotar algo en el tiempo quiere decir que se debe establecer un plazo dentro del cual se debe cumplir el objetivo. En el caso de la campaña electoral es muy claro. El límite está el día de votación.

Una vez determinado el objetivo, este se tiene que englobar dentro de un Plan de Acción. “Mientras no tengamos un Plan de Acción nada podrá suceder, un buen plan tiene objetivos SMART. El establecer objetivos correctos provee al plan del soporte necesario para su cumplimiento”. Lo que los convierte en pequeños escalones que ayuden a cumplir el objetivo deseado. Para la definición clara de la estrategia puede ser importante definir el marketing mix de la campaña.

Regla de las 4 p

A continuación, vamos a establecer una relación entre las 4 P’s del marketing mix (Producto, Precio, Plaza o distribución y Promoción) dentro del ámbito político:

  • Producto: El elemento clave en torno al cual gira una campaña política es el programa electoral. Dicho programa se elabora no solo en torno a las necesidades de la población sino también en base a unos ideales concretos, y es el componente principal que incita a un ciudadano a inclinarse a favor de un partido u otro.
  • Precio: Es el propio voto. Si en el ámbito comercial el precio es el valor que estamos dispuestos a pagar por obtener un producto concreto, en el ámbito político, el voto representa el valor que aportamos a un partido para que su programa electoral sea el ganador.
  • Distribución: Son los medios, tanto directos como indirectos, a través de los cuales un partido político hace llegar su programa electoral a los ciudadanos.
  • Comunicación: Las campañas electorales son eventos de comunicación, tanto oral como escrita, en los que participan los candidatos electorales con el propósito de obtener un número de votantes adecuado para ganar las elecciones. Dichas campañas forman el componente principal de comunicación dentro del marketing político.

Desarrollaremos cada una de  ellas en los siguientes post.

 

El cara a cara en Comunicación Política

El cara a cara en Comunicación Política

El espacio clave para convertir la simpatía hacia unas siglas o un candidato a una papeleta en urna sigue estando en la calle. El cara a cara entre el candidato y el votante es decisivo. El beneficio más grande de la comunicación cara a cara es que es personal. Piensa en las interacciones que tienes con otros y las diferencias entre las interacciones que se realizan por teléfono o whatsapp por poner dos ejemplos en relación con aquellas que se realizan en persona. Cuando interactuamos con otros uno a uno es más fácil formar un vínculo o conexión.

El electorado reclama una comunicación más humana y que el candidato deje de ser el centro para ceder protagonismo y participación a la ciudadanía. “En unas elecciones locales, donde se conoce mejor al candidato, creo que es más importante generar una relación de confianza, ser auténtico y cercano y propiciar canales de comunicación directa con la ciudadanía que permitan algo que la mayoría de candidatos no tienen en cuenta y que es fundamental en comunicación: escuchar. Hemos podido ver como la misma Hillary Clinton ha comenzado su carrera electoral hablando con la gente cara a cara, en el bar, en sus casas, etc. Escuchando. Yo creo que ya no se pueden hacer las campañas como antes, sobran mítines y fotos preparadas y faltan momentos de encuentro real y compromisos”, dice el director de comunicación de Prismaglobal.

Comunicación no verbal

Otro aspecto a tener en cuenta es que la comunicación cara a cara ofrece beneficios que otros tipos de comunicación (por ejemplo, Facebook o Twitter) no pueden ofrecer. Cuando nos comunicamos cara a cara podemos ver señales no verbales que tal vez de otra forma no podamos ver. Los posts, los tweets… pueden ser fácilmente malinterpretados, mientras que las señales no verbales como sonreír, asentir, cruzarse de brazos, fruncir el ceño, y un montón de otras señales le añaden significado a nuestras conversaciones.

Conocimiento del candidato

Para el consultor Ortiz de Arri, el grado de conocimiento de muchos candidatos es “bajo”, lo que les obliga a “darse a conocer. Y para eso, las redes sociales no son suficientes. Es obligatoria una estrategia de aproximación a la ciudadanía de una manera más personal. Eso puede incluir desde visitas puerta a puerta hasta actos de calle”.

Y para amplificar esa fórmula que apuesta por la cercanía, el vídeo se ha convertido en protagonista. No se dispone del candidato en vivo y en directo, pero la versión en diferido también es válida. Hoy en día casi todos los partidos políticos cuentan con su propio canal de YouTube, donde comparten los vídeos de sus distintas apariciones en medios así como los que se utilizan para sus campañas electorales.

En definitiva, La comunicación política a través de la red es clave, pero los políticos deben ser creativos para conseguir presencia en la calle y en los medios de comunicación para que se les conozca a ellos y no sólo a sus propuestas. El electorado se mueve por emociones y éstas, a día de hoy, se siguen transmitiendo de una manera más efectiva en el cara a cara.

La comunicación política a través de un plasma

La comunicación política a través de un plasma

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, dio hace unas semanas una rueda de prensa a través de un plasma, según la prensa crítica, para evitar responder sobre las presuntas irregularidades que le permitieron conseguir su máster en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

En las entrevistas, Cifuentes había negado las acusaciones de eldiario.es y aseguró que ella ya había presentado los documentos que acreditaban que las notas de su máster estaban en regla y que todo se debía a un error de la universidad. En ambas intervenciones se presentó como una víctima empleando el efecto underdog para poder afrontar la crisis. Incluso ante sus compañeros de partido se presentó como la víctima de una “cacería” de origen difuso que pretendía destruirla “políticamente y personalmente”.

No fue la primera vez que Cifuentes o alguien de su partido echa mano de este tipo de argumentos.

 

La estrategia de underdog iba apoyada en las explicaciones que dieron desde la Universidad. Sin embargo, tanto la prensa como las redes sociales seguían “echando humo”.

Esta pudo ser una de las razones por las que se decidió que Cifuentes, una persona muy resolutiva a nivel comunicación con la prensa, se explicara a través de un plasma sin posibilidad de realizar un turno de preguntas. La estrategia probablemente pretendía no avivar la llama en un turno de preguntas que se preveía difícil, así como dar por cerrado el caso y atacar con el anuncio de una querella a los periodistas que dieron la noticia de cara, sobre todo, a sus votantes fieles que podrían hacer de prescriptores de la versión oficial y de guerreros en la lucha a través de las redes sociales.

Esta estrategia se complementaba con la intervención de su número dos Ángel Garrido: “Hemos dado información para acreditar que ese máster está realizado. La intervención del propio rector y dos profesores aclaró que todo el trabajo y el curso se había realizado conforme a la legalidad”, aseguró Garrido, que defendió que la presidenta no entregase el trabajo final de máster para no “hacer el juego a la oposición”.

Bueno, personalmente lo veo como una estrategia comunicativa de huida hacia adelante, pero he de reconocer que en anteriores ocasiones ha dado un resultado más que aceptable.

En este caso, sin embargo, no parece haber dado resultado ya que han tenido que variar la estrategia cambiando a la del “y tú más”. Ni por esas.

Claro, a toro pasado es muy fácil dar consejos pero ¿Cómo debería haber actuado el equipo de la sra. Cifuentes a nivel estrategia de comunicación?

Tengamos en cuenta que el motivo por el que ha arruinado su carrera política no ha sido por no hacer un máster que figuraba en su cv. ¡Ha sido por mentir! Su comportamiento infantil de la niña que intenta justificar que se portó bien y que ella no hizo nada malo, habría resultado si tuviera pruebas. Pero lo más efectivo, en mi opinión habría sido decir la verdad. A veces funciona.

 

 

¿Qué es el efecto Bandwagon? ¿Y el efecto Underdog?

¿Qué es el efecto Bandwagon? ¿Y el efecto Underdog?

¿Alguna vez os habéis preguntado la razón por la cual algunas personas imitan el comportamiento, acciones o palabras de otras, y no solo imitándolas, sino que también creen en ciertos testimonios o dichos simplemente porque otras personas creen en el mismo? Hoy escribo sobre este tema que no es magia sino un efecto testado al igual que el efecto Pigmalión.

¿Qué es el efecto Bandwagon? ¿Y el efecto Underdog?

Tanto el efecto Bandwagon (del inglés, carro de la banda, también conocido como efecto arrastre o efecto de moda) como su contrario, el efecto underdog, son términos usados principalmente en comunicación política y en ciencias de la opinión pública que hacen referencia al cambio en la intención de voto como consecuencia de un clima general que designa claramente vencedor a un candidato frente a otro. Al igual que ocurre con el efecto Pigmaliónestas alteraciones de la mente, producen que muchas veces pensemos que estamos eligiendo cuando en realidad nos vemos sesgados por el entorno y condiciones culturales.

El efecto Bandwagon empezó a usarse en la campaña de Zachary Tailor, 12º presidente de los EEUU. En aquellas fechas Dan Rice, un payaso de circo, utilizó su bandwagon para atraer la atención de las personas en la campaña política de Zachary; en la misma medida en que la campaña aumentaba su fama, cada vez más políticos aspiraban a sentarse en aquel bandwagon, en la espera de asociarse al éxito. Para el año 1900 ya los bandwagon se habían convertido en un icono de las campañas presidenciales y se había popularizado la frase: “subirse al carro”, en su sentido más peyorativo. Durante la campaña de Abraham Lincon, 16º presidente de los EEUU, con el paso de la caravana presidencial por los Estados del Norte, eran muchos los que invitaban a unirse a la fiesta, o seguir la música, del claro favorito, en este caso, el célebre presidente que aboliría la esclavitud en los EE.UU.

El Efecto Bandwagon nos afirma que casi todo es una cuestión de números, mientras más personas asuman un comportamiento o una creencia, existirán mayores probabilidades de que otras personas se añadan a esta “nueva moda”. No obstante, no todo se reduce a los números, también es esencial la percepción de satisfacción, éxito o disfrute; evidentemente, si observamos que las personas no disfrutan u obtienen beneficios con sus creencias o comportamientos, difícilmente nos sumaremos a su modo de actuar.

El efecto underdog toma el sentido contrario, bebiendo del sentimiento típico en el ser humano de situarse del lado del más débil. Así, la intención de voto se modificaría al sentir, sociológicamente, una parte de la población simpatía por las causas perdidas. Cuando el underdog vence al favorito, el resultado se llama upset (victoria sorpresa, batacazo)

Resumiendo, el efecto Bandwagon se concretaría en todos aquellos que ven la causa ganadora y triunfalista como la suya propia y, al contrario, ocasiones en que el total convencimiento de una derrota segura provoca un cauce masivo de votos hacia el supuesto perdedor.

Ambos efectos pueden traducirse en tácticas electorales representadas por las publicaciones de encuestas, llegando incluso a falsear o exagerar los resultados de las mismas. Dos casos muy recientes son el surgimiento y crecimiento en las encuestas de Podemos en 2015, 2016 y de Ciudadanos en 2018 que produce un efecto “arrastre” o de “subirse al carro”.
Un juego de declaraciones, el buen uso de los medios de comunicación o una inteligente presentación de un candidato como nuevo “it boy” del momento, tal y como sucedió con Obama en su proceso de primarias, son claves que los estrategas manejan con mayor o menor acierto. En el caso del underdog, llega a ser incluso positivo, en definitiva, presentarte a ti mismo como un seguro vencido en un determinado momento de la campaña.
El uso de la metáfora en el discurso político

El uso de la metáfora en el discurso político

Como recurso de carácter semántico, la metáfora es utilizada en la construcción del cualquier tipo de discurso incluyendo, por supuesto al discurso político. En consecuencia, intervienen en la delimitación de su sentido. Por ejemplo, cuando Pablo Iglesias dice que “Cuando a los de Ciudadanos les dicen que los de Podemos pueden estar en un gobierno con ellos, es como si a un vampiro le enseñas un crucifijo” deja claro la imposibilidad de pacto de gobierno entre ambas formaciones y, además, de una manera muy astuta diferenciando muy claramente entre los “malos” (Vampiros-Ciudadanos) y los “buenos salvadores” (crucifijo-Podemos). Metáfora que no deja de ser curiosa desde el momento en que Pablo no es que sea muy cristiano que yo sepa.

Todos utilizamos metáforas cotidianamente. Nos ayudan a explicar las experiencias humanas y a que las personas que nos escuchan las comprendan más fácilmente. Las imágenes esquemáticas que nos permiten crear las metáforas en nuestro cerebro facilitan que estructuremos e interioricemos de manera sencilla el mensaje.

Para el campo de la comunicación política esa manera sencilla y práctica de estructurar el mensaje y enmarcarlo en el sentido que se quiere dar a los ciudadanos es un chollo. No solo se utilizan por “economía lingüística”, sino principalmente como herramientas para comprender el mundo que nos rodea.

En los discursos, en los eslóganes, incluso en debates es común escuchar a los políticos hablar con expresiones metafóricas mucho más de lo que pensamos. En este proceso de estructurar un término en concepto de otro, la política cuenta con varias de estas expresiones.

Una de las más utilizadas es la noción de que la política es una BATALLA; frases como “tal partido venció al otro”, “la política presta servicio a la sociedad” o “vamos a luchar hasta ganar esta batalla” son, definitivamente, expresiones que aluden a una guerra donde los políticos son los combatientes y la política es el campo de batalla.

Otra metáfora muy escuchada son las ligadas a las ENFERMEDADES cuando se origina un inconveniente. Muchos políticos o profesionales de la política hablan sobre un problema como si éste fuera una enfermedad: “el estado de la nación se encuentra en pronóstico reservado”, o “el estado está cerrando las heridas de gobiernos anteriores”.

También, es recurrente escuchar hablar de la política como un JUEGO, donde existe una competencia: “Las reglas del juego”, “se está jugando la última carta” o “el estado está moviendo las últimas piezas para ganar la jugada”.

Las metáforas con fines estratégicos

Las metáforas con fines estratégicos o relacionales se emplean para reforzar la cohesión grupal de los integrantes de un actor colectivo (partido político, movimiento social). Chilton e Ilyin (1993: 10) hablan de metáforas que cumplen una función interaccional, que permiten crear un marco común de trabajo o mantener la cohesión grupal. Se utilizan etiquetas lingüísticas para conseguir la adhesión ciudadana a las posiciones del actor enunciador (Sabucedo, Grossi y Fernández, 1998: 177).

Un ejemplo que me encanta es el de Alberto Garzón y sus metáforas utilizada en twitter durante la campaña del mes de junio de 2016.

Alberto Garzón comparte una imagen en un bar de Zaragoza, tras haber tomado un pincho de tortilla y utilizando el hashtag #TuppersConCorazón.

Desde la cuenta de Izquierda Unida en Twitter, el 16 de junio de 2016 (día de lanzamiento de esta acción) se compartieron tuits con mensajes como:

“¿Hay algo más transversal que beber cerveza? Pues sí: comer de tupper. ¡Llenemos Twitter de#TuppersConCorazón!”

“¡Fiambreras obreras, dignidad proletaria! #TuppersConCorazón”

Esta idea, además de humanizar al líder del partido en una expresión de cotidianidad, pertenecía a una acción estratégica del equipo de redes sociales que perseguía la participación de los seguidores, que compartieron imágenes de sus propias fiambreras en la red social, relacionando de esta manera la teatralización compartida como experiencia online entre actuante y seguidores con una manera sencilla y gráfica de mostrar de manera política las diferencias sociales en la cobertura de una de las necesidades básicas –la comida- de las personas.

¡Sencillamente genial utilización de las metáforas unidas a una teatralización de la vida cotidiana del líder de IU en época de Campaña Electoral!

Conclusión

Utilizadas por gobiernos, partidos, movimientos sociales y medios de comunicación, las metáforas, no solo canalizan las propuestas políticas, sino que también contribuyen a su estructuración discursiva y a su eficacia persuasiva.

No solo se utilizan por “economía lingüística”, sino principalmente como herramientas para comprender el mundo que nos rodea.

10 consejos para tener éxito en el debate electoral

10 consejos para tener éxito en el debate electoral

No tod@s los políticos en su carrera electoral vais a tener la oportunidad de participar en un debate electoral pero aquí van unos consejos por si surgiera. Mis 10 consejos para tener éxito en el debate electoral que quiero compartir contigo son:

1. Prepara, prepara, prepara.

La primera fase del debate es el predebate, en el que se negocian los formatos y las reglas del cara a cara. Debes conocer al detalle cómo se desarrollará el debate, los tiempos, los turnos, la escenografía, los temas a tratar, etc. Por ello, la preparación y el ensayo es importante, ya que en la medida en que te se sientas cómodo con tu discurso, tus argumentos y todos los elementos externos, serás capaz de transmitir mayor seguridad y tu discurso calará. Prepárate, prepárate, prepárate…

2. Conoce a tus oponentes.

Trabaja con tu equipo de campaña el conocimiento de los puntos fuertes y puntos débiles del resto de intervinientes en el debate, su estilo como orador, sus trucos, sus mensajes, etc. Las grandes batallas se ganan antes de llegar al terreno de juego, por lo que un buen archivo audiovisual con intervenciones de los oponentes puede ser un gran aliado para preparar un debate.

3. Define tu estrategia.

Una vez estudiado a fondo el formato del debate y los oponentes, debes establecer con tu equipo la estrategia que vas a seguir en el debate. La mejor improvisación está perfectamente preparada, por lo que debes tener claro el timing y estrategias ante posibles escenarios que puedan darse durante el debate, con una hoja de ruta sobre qué, cómo y cuándo decirlo.

4. Condensa tu mensaje. Sé concret@ y clar@

Uno de los mayores problemas de los políticos suele ser el intentar contar todo pero el tiempo es limitado. Menos es más. Siempre debe primar la calidad frente a la cantidad de información.

5. No aburrir.

Las personas que acudan/escuchen/visualicen el debate, generalmente lo hacen para tomar una decisión presente o futura ante tus argumentos. Por tanto, es clave que conectes con la gente a través de las emociones y, guste o no, los mejores oradores de la política a lo largo de la historia eran muy conscientes de este punto. Ronald Reagan, Bill Clinton, Obama o John F. Kennedy conocían muy bien el poder de las emociones para llegar al público.

6. Da buenos titulares (y tuits).

El debate será seguido por una determinada audiencia pero la gran mayoría de los ciudadanos se hará una idea de lo que se ha dicho (y quién ha ganado) por lo que se comente en las redes sociales y por lo que lea en los periódicos, oiga en la radio o, en su caso, vea en la televisión al día siguiente. Por ello, la clave es ofrecer buenos titulares, complementados con ejemplos y anécdotas. Ayudarás a twiter@s y periodistas a realizar su labor.

7. Prepara tu apertura y tu cierre.

La apertura y el cierre son normalmente los momentos de mayor interés en el debate y, por tanto, debes prepararlos con esmero. Cómo quieres comenzar, qué tono quieres marcar y qué último mensaje quieres transmitir en el cierre para que los votantes confíen en ti y en tu propuesta, son clave para un buen debate.

8. Vístete para que nadie hable de tu atuendo.

Aunque a los medios de comunicación le encanta este asunto, las corbatas, los trajes y los peinados no ganan debates. El público se quedará con una impresión general sobre ti: si transmites confianza, firmeza, enfado, humor, empatía, tibieza, confianza, etc. Esa impresión es el cúmulo de muchos elementos y la apariencia externa es uno más. La clave es que el atuendo y los complementos pasen lo más desapercibidos posible y que no empañen lo esencial: el mensaje.

9. Vigila tu lenguaje corporal.

Tan importante es lo que se dice, como la manera de decirlo. Los gestos, la mirada y la voz comunican tanto como las palabras, así que es importante que el lenguaje corporal acompañe y refuerce tu mensaje. La clave está en la naturalidad y corregir los tics más molestos. Las cámaras siempre desmontan lo artificial y agradecen la sinceridad.

10. Coordina a tu equipo para el postdebate.

Las tres fases del debate son: predebate, debate y postdebate. El trabajo no termina cuando nos marchamos a casa. Hoy en día, cuando el ciclo informativo dura 24 horas y hay una conversación constante a través de las redes sociales, debes contar con un buen equipo capaz de transmitir un mensaje coordinado sobre qué ha pasado en el debate. Los medios de comunicación y las redes suelen ser los jueces que determinan quién gana y quién pierde, por lo que la labor de influencia sobre los jueces forma parte de la liturgia del postdebate.

¡Buena suerte!!!

La Escuela Popular Paulo Freire, ¿un claro ejemplo de activismo?

La Escuela Popular Paulo Freire, ¿un claro ejemplo de activismo?

La semana pasada compartía un artículo diferenciando la militancia del activismo, destacando la importancia que tendría este último de cara a las elecciones venideras. Pues bien, a finales del mes de febrero Podemos hacía la presentación oficial de un movimiento activista: el lanzamiento de la escuela por la necesidad de contar con herramientas “para poder profundizar en la construcción del movimiento popular”. Esto es, dotar de “habilidades para dinamizar conocimientos compartidos”, compartir experiencias de luchas históricas y “construir conocimiento de forma compartida”. Todo ello siguiendo la pedagogía de Paulo Freire, que definió como una educación liberadora, “para convertirnos en sujeto colectivo y ser dueños de uno mismo”. Siempre con la finalidad de buscar soluciones a las problemáticas sociales actuales.

Paulo Freire (1921-1997) fue uno de los mayores y más significativos pedagogos del siglo XX. Con su principio del diálogo, enseñó un nuevo camino para la relación entre profesores y alumnos. Sus ideas influenciaron e influencian los procesos democráticos por todo el mundo. Fue el pedagogo de los oprimidos y en su trabajo transmitió la pedagogía de la esperanza. Influyó en las nuevas ideas liberadoras en América Latina y en la teología de la liberación, en las renovaciones pedagógicas europeas y africanas, y su figura es referente constante en la política liberadora y en a educación. Fue emigrante  y exilado por razones políticas por causa de las dictaduras.

“Nadie libera a nadie, nadie se libera solo. Los seres humanos se liberan en comunión”. La cita es del pedagogo Paulo Freire y condensa la filosofía de la escuela de formación popular creada por Podemos. Tiene como objetivo crear “facilitadores sociales” y “comunicadores populares” para impulsar movilizaciones sociales en un contexto que desde la formación ya definen como “primavera caliente” en las calles. La lucha por las pensiones dignas, la huelga feminista, las movilizaciones contra la precariedad, el movimiento por el acceso a la vivienda o las anunciadas marchas de la marea por la renta básica son algunos de los ejes de conflicto que marcan un apretado calendario de protestas sociales.

La Escuela Popular Paulo Freire será así la pata pedagógica con la que Podemos tratará de contribuir a relanzar la calle, formando a activistas y proporcionando herramientas encaminadas tanto al empoderamiento como a la creación de discursos y relatos que compitan en la agenda política.

En mi opinión, la idea, aun considerándola buena, se separa del activismo puro al no tratarse de un movimiento natural y espontáneo como por ejemplo el 15M. El activismo de laboratorio tiene muchas ventajas como son el control claro por parte del partido pero pierde la esencia de naturalidad del activismo puro.

Le deseo lo mejor a la iniciativa pero me hubiera gustado que su surgimiento viniera de las bases hacia arriba y no de la cúpula hacia abajo. Veremos.