Tecnología y Liderazgo

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Hoy hablamos de Tecnología y Liderazgo

En este momento, la tecnología disponible puede automatizar gran parte de las tareas administrativas, brindando a los líderes más tiempo para realizar la labor propia de su rol. Esto es fundamental.

A medida que la digitalización disrumpe a un ritmo cada vez mayor, los líderes tienen el desafío de anticipar con precisión los cambios en el entorno empresarial y hacer que sus organizaciones sean mucho más ágiles. Los líderes deben liberarse del trabajo de rutina para centrarse más en la transformación estratégica.

Las organizaciones de hoy se enfrentan a una vorágine de tecnología. Internet de las cosas, automatización de procesos robóticos, impresión 3D, el block chain, el big data, todos prometen hacer las cosas de manera más rápida, económica y autónoma.

Los ejecutivos no tienen otra opción que adoptar estas tecnologías lo más rápido posible. Cada mercado es una zona de guerra, plagada de intentos habilitados por la tecnología de evitar a los intermediarios, mercantilizar y derivar.

Mientras tanto, los clientes, que ahora se enfrentan a una proliferación de opciones, esperan satisfacer sus necesidades de manera rápida, conveniente y al precio más bajo posible. Si una empresa no cumple con sus expectativas, pues se cambian. La fidelización se convierte en efímera. Un ejemplo lo estamos viendo con Apple cuyos últimos datos reflejan que muchos clientes de esta marca están optando por otras marcas al no cumplir sus expectativas sobre una marca que hasta ahora se distinguía por la innovación y la diferenciación.

La tecnología siempre ha sido esencial para crear un mayor valor para el cliente a un costo menor. Esto puede parecer una fórmula infalible para el crecimiento rentable; pero, en la práctica, a las empresas a menudo les resulta difícil quedarse con las ganancias de sus avances digitales. Les resulta difícil compensar las inversiones realizadas en tecnología con un incremento de ingresos. Esta dura realidad puede conducir a las empresas a un efecto rebote, es decir, hacia una carrera digital descendente. 

También existe una gran preocupación social sobre el futuro del trabajo a medida que existe la idea de que la tecnología reemplaza a las personas y se pierden empleos. Si entrar en este debate, lo parece indiscutible es que lo que sí provoca es un cambio en la naturaleza del trabajo, ya que la tecnología amplificará el potencial humano para producir niveles de eficiencia y eficacia sin precedentes y llevará a la creación de profesiones que ni siquiera a día de hoy conocemos.

Ante este panorama ¿Cuál es el reto al que se enfrentan los líderes?

El desafío para el liderazgo es implementar nuevas tecnologías de manera que no solo produzcan nuevas eficiencias, sino que también mejoren la creatividad, el ingenio y el juicio humanos. Mejorar el liderazgo con tecnología aumentará en gran medida la capacidad de los líderes para enfrentar ese desafío y así lograr una prosperidad real en el futuro.

Pero ¡cuidado con caer en la tentación de crear guetos tecnológicos! Los equipos ágiles y un mínimo producto viable no son suficientes. Abrumados por la importancia de convertirse en una «organización digital», los líderes a menudo optan por crear equipos autónomos, y luego intentan crear espacio para que estos equipos innoven de manera efectiva.

Sin embargo, este enfoque puede limitar tanto el impacto inmediato como el éxito a largo plazo en un mundo digitalizado. Con gran parte de la organización sin cambios, puede ser extremadamente difícil implementar soluciones desconocidas a una escala significativa. Gran parte del talento humano de la organización sigue sin estar comprometido, lo que significa que su potencial de crecimiento y adaptación permanece en gran medida sin explotar.

Estas deficiencias pueden verse agravadas por la tendencia a aplicar análisis avanzados, y otras tecnologías donde sean más fáciles de implementar, con el objetivo de lograr rápidamente un mínimo producto viable. Con el tiempo, este enfoque puede ser una trampa, ya que es mucho más fácil encontrar algunas cosas que las nuevas tecnologías pueden hacer que identificar cómo obtener un valor duradero de ellas.

Centrando el tema voy a compartir tres principios que recomiendan algunos expertos para mejorar el liderazgo ante este nuevo paradigma al que nos enfrentamos.

En concreto, sugieren tres principios para guiar la aplicación de las nuevas tecnologías, e impulsar el desempeño organizativo y mejorar el liderazgo.

  1. Centrarse en el ser humano


Centrarse en el ser humano significa usar la tecnología para aumentar las cualidades humanas de ingenio, juicio, contextualización, creatividad e interacción social. En otras palabras, poner a las personas en el centro de su enfoque y ver la tecnología como un facilitador en lugar de un reemplazo del logro humano.

La tecnología debería facilitar la vida de los trabajadores, además de convertirlas en más productivas y satisfechas.

Para que las organizaciones superen los desafíos que se presentan, las personas requieren más que solo la información necesaria para sus propias tareas: necesitan comprender su impacto en general, para poder coordinar sus esfuerzos y realizar ajustes continuos. Como tal, las empresas deben priorizar las tecnologías que conectan a las personas y aprovechar su experiencia colectiva. Esto, a su vez, brinda a las personas evidencia de que están haciendo una diferencia, revitaliza sus ánimos y mejora enormemente la cohesión dentro de la organización.

  • Trabajar en equipo en torno al objetivo, sin guetos tecnológicos


La estrategia sin acción es una mera fantasía. Para cumplir con la estrategia, las personas deben ser capaces de trabajar juntas de manera eficaz, y sus experiencias deben ser capturadas para crear una fuente de aprendizaje compartido que mejore los esfuerzos futuros.

Las tecnologías pueden impulsar el entendimiento compartido y la alineación alrededor de los objetivos estratégicos.

Permiten la captura de datos en tiempo real sobre qué se contribuye y quién lo hace, y sobre lo que realmente funciona y lo que no. Esto proporciona una nueva fuente de orientación de liderazgo y da forma a la capacitación aplicable a todos de inmediato. Sin embargo, la tecnología no debería actuar como policía. El liderazgo debe resistir la tentación de utilizar la tecnología para el control corporativo o el cumplimiento innecesario, ya que esto pondrá en peligro los esfuerzos para involucrar a las personas en el camino hacia los objetivos. Más bien, la tecnología debe servir como coach, ayudando a las personas a explorar su potencial mientras persiguen los objetivos establecidos por el liderazgo integrado de la organización.

  • Involucar a todos y todas porque el éxito es de todos y todas


El liderazgo se define en última instancia por su capacidad para crear seguidores. Esto requiere que las personas se comprometan verdaderamente con las tareas a realizar, y que tengan un mayor papel colectivo en la definición del futuro de la organización.

Los economistas del comportamiento como Dan Pink han demostrado que la motivación para desafiar el trabajo cognitivo está menos impulsada por las recompensas monetarias que por un sentido de propósito, crecimiento personal y autonomía. La tecnología necesita ampliar tanto la comprensión de la misión como la sensación de que se puede tener un impacto personal en los resultados.

El mayor liderazgo presiona todos estos botones. Los sistemas basados ​​en las tareas permiten que los individuos contribuyan y sean reconocidos por sus compañeros. La orientación y el coaching extraídos de la captura de los datos acumulados y de fuentes externas relevantes brindan a las personas medios sin precedentes para crecer.

En definitiva, es hora de ir más allá de la simple lucha por aplicar las últimas tecnologías. Salvaguardar y promover el futuro de una organización comienza con la comprensión de lo que las máquinas pueden hacer bien, y del uso de esas funciones para mejorar las fortalezas humanas y crear nuevas capacidades organizativas.


Dijo Jeff Bezos, fundador de Amazon: Sé que parece que el mundo se está desmoronando, pero en realidad es una gran época para volvernos un poco locos, seguir nuestra curiosidad y ser ambiciosos. No abandonéis vuestros sueños! El mundo os necesita!

No hay tiempo para más.

Buenas tardes!!! Feliz semana, nos escuchamos el próximo jueves con el monográfico de la semana y el domingo con un nuevo episodio de El Secreto de tu Éxito[fSG1] 


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