El Secreto de tu Éxito eres tú mism@ ep 12

Hola amigas y amigos de El Secreto de tu éxito Podcast.

Comenzamos la emisión de un nuevo episodio a través del podcast que podéis seguir en la página web www.faustinosanchezguindo.com  

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El otro día tomando café con un compañero me di cuenta que estaba decaído y triste.

-¿Va todo bien? Le dije.

-Estoy desmotivado, vengo a trabajar sin ilusión y, encima, las pocas ganas que tengo me las quita mi jefe en cuanto llega al trabajo. Es un experto en desmotivar- me contestó.

Algunos jefes, ejercen estrategias de dirección en lugar de estrategias de liderazgo. No entienden de motivación y liderazgo empresarial sino de “ordeno y mando”. Se centran en lograr los objetivos por medio de las personas de su equipo en vez de conseguirlos con las personas de su equipo.

En la sociedad que vivimos y la que viviremos en el corto y medio plazo, resulta y va a resultar fundamental que los directivos se conviertan en líderes; que hablen y compartan valores e inquietudes con las personas de su equipo; que busquen puntos de unión entre todos esos valores e inquietudes pero respetando la diversidad…

Sólo así conseguirán que todos los integrantes de un equipo se sientan identificados con el proyecto del que forman parte y motivados para conseguir los retos y objetivos que tienen por delante.

Por ello, en este sentido, motivación y liderazgo empresarial van unidos de la mano. El líder efectivo conoce bien a las personas de su equipo y consigue que se sientan realizadas personalmente, reconocidas profesionalmente y asumiendo responsabilidades, tres factores claves para la motivación de las personas que integran un equipo de trabajo.

En definitiva, del líder dependerá que los diferentes integrantes de la organización se identifiquen con objetivos del grupo y/o de la organización, se comprometan a alcanzarlos y se interesen por los incentivos que conseguirán si los alcanzan. Si no se produce una identificación ni compromiso  por parte de las personas que integran un grupo de trabajo con los objetivos grupales y de la empresa, no habrá motivación y en consecuencia trabajarán de manera mecánica, sin energías y de forma poco productiva con la consecuente degradación del clima organizacional incluyendo comentarios como el de mi compañero en la máquina de café.

Como me decía OTRA colega el pasado viernes, los tiempos están cambiando. Y que razón tenía. Estamos viviendo un cambio de paradigma social y empresarial.

Esto está obligando a las empresas a reinventarse y en consecuencia obliga a los dirigentes de las mismas a reinventarse también. Hoy día consideramos malos hábitos de algunos jefes, las formas de liderazgo que no hace mucho enaltecíamos.

Como dice Marshall Goldsmith, lo  que llevó a ser grandes a algunos jefes, no les conducirá al éxito con el nuevo escenario que vivimos.

Comparto con vosotr@s los malos hábitos de algunos jefes que considero más relevantes:

1.-  Creerse más inteligente o superior al resto: “Nadie es más que nadie” – dice mi madre. Y tiene razón. En un equipo todo el mundo aporta valor. Ya no se puede estar dependiendo de la maravillosa idea del jefe o de la apropiación por éste de la idea de algún miembro del equipo con frases como “es lo que estaba pensando”, “justo lo que estaba intentando decir”… Pero, además, el creerse superior hace que se tenga más probabilidades de convertirse en un mezquino, haciendo comentarios destructivos acerca de otros.

2.- Retener información: éste es otro de los malos hábitos de algunos jefes y me saca de quicio. Se creen más importantes reservándose información que en muchos casos es clave para poder alcanzar de manera eficiente los objetivos marcados para el grupo. Piensan que compartiendo esta información pierden poder cuando a lo que realmente están contribuyendo es a no alcanzar dichos objetivos.

3.- Disculparse: Todos somos personas, tenemos derecho a equivocarnos, pero también a pedir perdón o disculpas cuando esos errores afectan negativamente a otras personas. Una vez me dijo una jefa mía cuando reconocía que no se disculpaba nunca: “es que yo soy así”. “Pero puedes cambiar”- le dije yo – “y hoy es un buen día para comenzar”.

4.-  Agradecer: en la misma línea del anterior. Hay jefes que no tienen incluidas en su diccionario las palabras “disculpa” ni “gracias”,

5.- Privilegiar al favorito de su grupo o cargar de trabajo al que es más resolutivo. Muchos jefes van a lo fácil, no quieren complicaciones y optan por el camino más fácil y por la solución más sencilla a corto plazo. Pero a medio y largo…

Si eres un jefe/a que reconoce que tiene uno de estos malos hábitos, has dado un gran paso. El siguiente: considera a los que te rodean como un equipo del que eres parte integrante, trabaja en armonía con ellos y practica el empowerment, el liderazgo colaborativo. Haz que todos los miembros del grupo se sientan importantes porque lo son, porque pueden aportar mucho, cada uno en su área, y porque esas aportaciones contribuirán al éxito del grupo.

“Nadie debería ser nombrado para una posición directiva si su visión se enfoca sobre las debilidades, en vez de sobre las fortalezas de las personas.”
PETER FERDINAND DRUCKER

No hay tiempo para más.

Buenas tardes!!! Feliz semana, nos escuchamos el próximo jueves con el monográfico de la semana y el domingo con un nuevo episodio de El Secreto de tu Éxito[

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