Uso inteligente de las emociones para un liderazgo eficiente

Hola amigas y amigos de El Secreto de tu éxito Podcast.

Comenzamos la emisión de un nuevo episodio a través del podcast que podéis seguir en la página web www.faustinosanchezguindo.com   o a través de las plataformas spreaker o ivoox. También podéis descargaros de forma gratuita la app para android El Secreto de tu Éxito PODCAST

Vamos a hablar del uso inteligente de las emociones

Diariamente, las personas estamos tomando decisiones, escogiendo alternativas que sean favorables para nosotros, creando un juego mental entre lo que nos conviene lo que no, entre lo que consideramos más justo en base a nuestros principios y valores, pero ¿qué sucede cuando estamos cargados de una emoción y nos toca tomar una decisión crucial?

Una vez asistí al despido fulminante de una persona por cometer el error de enviar un  e-mail que afectaba a un director gerente a toda la empresa. El director general que tenía mal día, al ser informado del error, sin mediar palabra ni profundizar en los motivos que condujeron a la equivocación, de manera directa y explosiva mandó despedir al joven quien ya no volvió a trabajar a la oficina por la tarde. He aquí donde nacen varias interrogantes:

¿un error como el de este chaval, error que podemos cometer cualquiera de nosotros es justificación para perder un trabajo?

¿El despido sirvió para aplacar la ira del director?

¿O simplemente no era el día de la persona despedida?

Y es que las emociones de por sí, son algo primario. No tienen que ver con pensamientos o sentimientos. Se trata simplemente de una respuesta fisiológica a un estímulo exterior, cuya finalidad es decirle al cuerpo “Qué debe hacer”.

A veces te encuentras con una situación imprevista positiva o negativa y se enciende el interruptor de la emoción. Suenan las alarmas y, sin tomarte tiempo para reflexionar, ejecutas la acción que te pide el cuerpo.

¿Y cuáles son las consecuencias de no controlar nuestras emociones?

Pues a veces son buenas, como por ejemplo en situaciones en las que debes reaccionar rápidamente.

El otro día una compañera de mi equipo de atletismo iba con el coche por la carretera de El Escorial y se encontró con un jabalí. Tuvo que dar un volantazo para esquivarlo. Afortunadamente no pasó nada más allá del susto.

Ahora bien, en otras ocasiones el no controlar las emociones puede tener consecuencias negativas sobre nosotros directamente y/o sobre los que nos rodean. Por ejemplo, cuando salimos del despacho de nuestro jefe cabreados y gritamos al primer compañero que se acerca a preguntarte.

Este uso descontrolado de las emociones es totalmente contraproducente con el ejercicio de un liderazgo eficiente.

Está demostrado el cociente intelectual (CI) tiene una correlación bajísima con el liderazgo eficiente, la denominada inteligencia emocional (IE) (básicamente uso inteligente de las emociones) tiene una correlación muy alta con el liderazgo eficiente. En otras palabras, la gestión inteligente de las propias emociones y de las ajenas es característica fundamental del liderazgo. 

Pero ¿cómo?

Sócrates afirmaba hace más de 2.500 años que:

      a)  Las personas podemos conocernos a nosotras mismas. Podemos usar nuestra razón para analizar nuestras creencias y valores inconscientes.

      b)  Las personas podemos cambiarnos a nosotras mismas. Podemos usar nuestra razón para cambiar nuestras creencias, lo cual cambiará nuestras emociones, ya que estas derivan de las creencias.

      c)  Las personas podemos crear conscientemente nuevos hábitos de pensamiento, sentimiento y acción.

Esta es la base del actual modelo ABC de terapia conductual-cognitiva consistente en: experimentamos un suceso (A), lo interpretamos (B) y entonces sentimos y desarrollamos una respuesta emocional de acuerdo con nuestra interpretación (C).

Tanto Sócrates como el modelo sugieren que nosotros podemos cambiar nuestras emociones cambiando nuestros pensamientos y opiniones sobre las situaciones que vivimos. Este punto es crucial para el liderazgo y gestión de las propias emociones y de las ajenas

Hay evidencia de que Sócrates estaba en lo cierto, hay evidencia de la neurociencia de que, cuando cambiamos nuestra opinión sobre una situación, nuestras emociones cambian también. En definitiva, las respuestas emocionales de la persona se pueden reaprender.

Pero como sabéis hay otros modelos que nos guían acerca de cómo gestionar de manera inteligente nuestras emociones.

2.1. Modelo de las cuatro-fases. Salovey y Mayer

El modelo que proponen, está compuesto de cuatro etapas de capacidades emocionales, cada una de las cuales se construye sobre la base de las habilidades logradas en la fase anterior.

1) Percepción e identificación emocional:. Estas habilidades se construyen en la edad infantil, a medida que vamos madurando nuestro abanico de emociones se va ampliando, y comienzan a ser asimiladas en nuestro pensamiento, para compararla con otras sensaciones.

2) El pensamiento: En el nivel consciente, el sistema límbico sirve como un mecanismo de alerta frente a los estímulos. Si el aviso emotivo permanece en el nivel inconsciente, significa que el pensamiento no está siendo capaz de usar las emociones para resolver problemas. Sin embargo, una vez que la emoción está conscientemente evaluada, puede guiar la acción y la toma de decisiones.

3) Razonamiento sobre emociones: En esta etapa, las reglas y la experiencia gobiernan a las emociones. Las influencias culturales y ambientales desempeñan un papel significativo en este nivel4) Regulación de las emociones: En esta etapa, se manejan y regulan las emociones con el fin de producir un crecimiento personal y en los demás.M

2.2. Modelo de las competencias emocionales Goleman

El modelo de Goleman concibe las competencias como rasgos de personalidad. Sin embargo, también pueden ser consideradas componentes de la IE, sobre todo aquellas que involucran la habilidad para relacionarse positivamente con los demás. Esto es, aquellas encontradas en el grupo de conciencia social y manejo de relaciones.

Modelo de la inteligencia emocional y social de Bar-On y que yo es el que más utilizo en mis consultorías.

Reuven Bar-On habla de la Inteligencia Emocional como un conjunto de conocimientos y habilidades en lo emocional y social que influyen en nuestra capacidad general para afrontar efectivamente las demandas de nuestro medio.

Dicha habilidad se basa en la capacidad del individuo de ser consciente, comprender, controlar y expresar sus emociones de manera efectiva.

El modelo de Bar-On, se fundamenta en las competencias, las cuales intentan explicar cómo un individuo se relaciona con las personas que le rodean y con su medio ambiente.

“El modelo Bar-On de Inteligencia Emocional contiene 15 componentes factoriales. Podemos identificar 5 meta- factores o factores principales en los que se basan en estos 15 factores. En lugar de definir todos estos 15 factores individualmente, nos centraremos en los “cinco grandes” factores de la IE que componen mi modelo. Considerando los 5 meta- factores o componentes principales factoriales de la IE, la persona emocionalmente inteligente es aquella que : ( 1 ) conoce y comprende las emociones , así como expresa sentimientos con eficacia , (2 ) entiende cómo las demás personas que le rodean se sienten y se relaciona bien con ellos , (3 ) gestiona y controla las emociones de manera efectiva con el fin de hacer frente a las demandas cotidianas , los problemas y la presión diarias , (4 ) sabe manejar los cambios , se adapta y soluciona problemas personales e interpersonales , y ( 5 ) es capaz de generar estados de ánimo positivos, auto-motivarse y comprometerse. Debido a que las personas emocionalmente inteligentes son expertos en todas estas áreas, normalmente tiene éxito en lo que hacen en la vida.” 

Se ha demostrado que el desarrollo de la Inteligencia Emocional en los empleados de una compañía incrementa su productividad, y con ello su beneficio neto anual entre un 7 y un 13%. Tanto es así, que cada vez es mayor el número de compañías que apuestan por el desarrollo de la Inteligencia Emocional de sus equipos.

En estos momentos, la única herramienta capaz de ofrecer resultados fiables en la medición de la Inteligencia Emocional es el EQ-i. Una métrica basada en el modelo de Bar-On, que ayuda a evaluar, potenciar y desarrollar la Inteligencia Emocional de las personas, y cuyos resultados son aplicables en procesos de desarrollo, coaching, formación y selección, entre otros.

Desarrollando la Inteligencia Emocional mejorarás aspectos críticos para el rendimiento y desempeño profesional, como son la Comunicación Interpersonal, el Trabajo en Equipo o el Liderazgo. Además, estarás más preparada, preparado para afrontar nuevos retos y dificultades, e incrementará tu entusiasmo y satisfacción.

Los líderes exitosos tienden a ser particularmente hábiles (1) en la comprensión y el trato con las personas, (2) en la gestión de las emociones y hacer frente al estrés, (3) en comprender y solucionar problemas de forma efectiva y (4) en la toma de buenas decisiones.

Nos despedimos como siempre con una frase para la reflexión: Decía Daniel Kahneman, premio Nóbel de Economía: Nada es tan grave como parece, cuando lo piensas

No hay tiempo para más.

Buenastardes!!! Feliz semana, nos escuchamos el próximo jueves a las 20:00 con elmonográfico de la semana y el domingo a las 18:30 con un nuevo episodio de ElSecreto de tu Éxito[


 [fSG1]

Deja un comentario