La Inteligencia Emocional: factor clave para el éxito

Todo el mundo quiere tener éxito en la vida. Pero, ¿qué es el éxito? ¿Cómo se hace para tener éxito? ¿Es el éxito sólo para las personas que tienen un alto coeficiente intelectual? ¿Cómo es que hay personas inteligentes que no tienen éxito en la vida? ¿Cómo mides el éxito?

Aparte de la excelencia académica, los investigadores creen que ciertos aspectos de la inteligencia, como el razonamiento lógico, habilidades matemáticas, habilidades verbales y comprensión analítica pueden predecir de manera significativa el éxito profesional y personal de un individuo. Sin embargo, ¿por qué algunos de los que tienen excelentes niveles de coeficiente intelectual no tienen éxito en la vida? Mucha gente con potencial cae en la ansiedad y la depresión, e incluso a veces terminan en el suicidio. Algo podría ir mal en su forma de pensar y comportarse que dificulta sus posibilidades de tener éxito.

Según Daniel Goleman, psicólogo y autor del libro “Inteligencia Emocional”, una de las principales piezas que falta en la ecuación del éxito es la inteligencia emocional. Este concepto se basa en años de investigación por numerosos científicos, como Peter Salovey, John Meyer, Howard Gardner, Robert Sternberg, y Jack Block, sólo para nombrar algunos. Todos ellos están de acuerdo en que las personas con alta inteligencia emocional (IE) tienden a tener más éxito en la vida que aquellos con menor IE aunque su coeficiente intelectual clásico es medio.

La inteligencia emocional mejora la eficacia social de un individuo. Cuanto mayor es la inteligencia emocional, mejores serán las relaciones sociales. Las personas emocionalmente inteligentes pueden percibir mejor que otros las emociones, las utilizan en sus pensamientos, comprenden sus significados, y gestionan mejor las emociones. Estas personas a menudo son las que consideramos nos pueden dar consuelo en un momento difícil. Ellas no sólo resuelven sus propios problemas emocionales, sino que ayudan a otros también. Tienden a ser más abiertos y agradables que otros, y se sienten atraídos por ocupaciones que implican interacciones sociales, tales como la enseñanza y asesoramiento, en lugar de los trabajos que implican tareas de oficina o administrativas.

Las personas con alta IE son menos propensas a desarrollar trastornos emocionales, como la ansiedad, la depresión o el trastorno de estrés post-traumático. Tienen la capacidad de evitar comportamientos auto-destructivos y negativos, como el tabaquismo, consumo excesivo de alcohol, abuso de drogas, o episodios violentos con otros.

Cuanto más complejo es el trabajo, más importante es la inteligencia emocional, aunque solo sea porque la deficiencia en estas facultades puede dificultar la ejecución de un trabajo pese al intelecto que se tenga.

La inteligencia emocional es la capacidad de discernir y comprender la información emocional que está a nuestro alrededor. Las personas comunican emociones básicas de un individuo a otro. Pero sólo aquellos con alta IE pueden apreciar y comprender los mensajes más sutiles de estas emociones.

La inteligencia emocional es crucial para ayudarnos en nuestros días emocionalmente exigentes. Permite que nuestro pensamiento y comportamiento se enfoque en el logro de nuestros objetivos para lograr el éxito en la vida que soñamos.

Fuentes:

Goleman D. (2000) Inteligencia Emocional. Buenos Aires: Ediciones B Argentina S.A.

Goleman D. (1999) La Inteligencia emocional en la empresa. Buenos Aires: Javier Vergara.

Center for Creative Leadership (2003) Leadership Skills & Emotional Intelligence. En http://www.ccl.org/leadership/pdf/assessments/skills_intelligence.pdf

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